El Embalse

Manuel Lorenzo Pardo fue el ingeniero encargado de diseñar el proyecto del embalse. En el volumen que recoge dicho proyecto queda claro que él mismo era consciente del enorme impacto que la obra iba a tener sobre la comarca.

Consideraba que la ley de expropiaciones vigente en la época era insuficiente y que la gente que iba a ser desplazada tendría que poder ganarse la vida y tener una cosas donde vivir, todo ello en condiciones similares a las previas a la construcción del embalse.

De igual manera para amortiguar el impacto en la industria y tratar de relanzar su vigor, trazó un pla de construcción de infraestructuras tanto de carreteras como de ferrocarril para permitir un mejor enlace con Reinosa y así poder trasladar parte de la actividad económica sin salir de la comarca.

Mantener la comunicación entre los pueblos era clave tanto a nivel económico como social lo que se intentó mantener mediante un sistema de lanchas y mejorando la carretera que rodearía el embalse. Más tarde, y por petición popular, se plantearía el puente de Noguerol con nefastos resultados.

La mayoría de estas propuestas nunca llegarían a ejecutarse y las que sí llegaron lo hicieron muy tarde y muy mal. Pongámosle cifras a la tragedia (1)

  • Alrededor de 60 kilómetros de superficie inundada por 600 millones de m3 de agua cubrieron completamente los pueblos de Medianedo, La Magdalena, Quintanilla y Quintanilla de Bustamante y afectaron, en mayor o menor medida, a Las Rozas, Renedo, Villanueva, Llano, Orzales, Arija, Quintanamanil y La Población.
  • 6.253 Ha fueron expropiadas de las que aproximadamente 4.300 Ha eran terrenos de pastos, 1.750 Ha prados y 200 Ha terrenos cultivados.
  • 1.876 personas tuvieron que cambiar de residencia.
  • Las indemnizaciones se pagaron con 20 años de retraso según los precios establecidos cuando se redactó el proyecto y que ya entonces los autores del mismo consideraban muy bajo dado el impacto que el embalse tendría sobre la población.  A precios actuales se pagó a 42 céntimos la hectárea.
  • Numerosas empresas cesaron en su actividad con la inauguración del Pantano, o incluso antes, siendo cerradas y, algunas de ellas, trasladadas. Fueron los casos de la fábrica de quesos «La Reinosana», Sociedad Vidriera Reinosana, con fábricas de vidrio en Arroyo (La Cantábrica) y Las Rozas (La Luisiana); Sociedad Arístegui y Castillo, de tierras refractarias, en Renedo; Charbonnages, minas de Renedo; minas de lignito de Las Rozas y Arroyo; concesionarios de turba de la Virga; y Productos Cerámicos de Bilbao, con minas de cayuela en Renedo y Llano. En Arija, la vidriera Cristalería Española cerró definitivamente el 31 de marzo de 1953, cuando tenía 800 empleados, creando otra factoría en Avilés, donde se trasladaron numerosos arijeños. Y es que buena parte de los bancos de arena que abastecían de materia prima a la industria vidriera habían quedado bajo las aguas del embalse.
  • En concreto, se incluía la ejecución de 110 Km de vías de comunicación, cuyas variantes eran necesarias por quedar inundadas por el embalse. No se construyeron.
  • El servicio de barcas para comunicar las orillas resultó ineficaz.
  • Se construyó el puente de Noguerol que acabó derrumbándose poco después de su inauguración.
  • Los municipios más afectados por el Pantano perdieron el grueso de su población entre 1930 y 1981: Las Rozas, más del 88%; Arija, casi el 87%; y Campoo de Yuso, más del 60%. En total, estos tres municipios perdieron el 79% de sus habitantes entre 1930 y 1981 (solo entre 1940 y 1960, más del 49%). En cuanto a los otros municipios afectados, el Valle de Valdebezana y Alfoz de Santa Gadea perdieron, respectivamente, el 75% y el 71% de su población entre 1930 y 1981, mientras que la merma para Campoo de Enmedio fue muy inferior (-11%), gracias al desarrollo de otras industrias cercanas. El agregado de estos tres municipios perdió el 45% de su población en el periodo analizado.
  • Mientras, en otras zonas de la cuenca del Ebro la evolución de la población en el mismo periodo 1930-1981 fue mucho menos desfavorable. Los municipios cántabros no afectados por el Pantano perdieron, en promedio, alrededor del 20% de su población, mientras que la caída para los municipios burgaleses no afectados fue del 24%. En las siguientes provincias que atraviesa el Ebro, la población en la cuenca del río se incrementó sustancialmente: La Rioja (más del 24%), Navarra (más del 53%) y Zaragoza (más del 57%), y únicamente cayó en torno al 7% en Tarragona. En el total de los municipios de la cuenca situados en provincias por las que pasa el río, la población aumentó más de un 42%. En el conjunto de la cuenca del Ebro, el incremento rondó el 23%.
  • Desde el anuncio y comienzo de la obra hasta la actualidad, el impacto negativo total acumulado generado por el Pantano sobre la actividad de los municipios afectados superaría los 5.500 millones de euros, a precios actuales. Esta pérdida acumulada resulta unas 165 veces superior al coste que supuso la obra (siempre, a precios equivalentes), 205 veces superior a las indemnizaciones pagadas, y 90 veces superior a la suma de ambos conceptos. Para ilustrar la magnitud de la cifra, cabe señalar que equivale a unas 230 veces el presupuesto de la mejora realizada hace década y media en la carretera de Reinosa a Corconte, a unas 5 veces el coste de la Autovía de la Meseta y a unas 15 veces el de la extensión del AVE desde Aguilar hasta Reinosa.

En el apartado de antecedentes hemos explicado brevemente la economía de subsistencia y de qué manera condicionó la importancia de lo colectivo. La llegada del embalse privó a la gente de los recursos con los que se ganaba la vida sin ofrecer alternativa alguna. Las compensaciones fueron escasas y tardías y eso en una economía de subsistencia carente por completo de capacidad de ahorro, es una condena.

Desmantelar todas las estructuras colectivas supone expulsar a la gente de su hogar y obligarles a ganarse la vida solos y sin la red de apoyos y mecanismos que les permitían salir adelante en tiempos difíciles. 

A la injusticia de la expulsión hubo que sumar la crueldad del desamparo.

  1. VVAA. 2018.  “El Pantano del Ebro y el Puente Noguerol. Mirando al Futuro sin Olvidar el Pasado.”  Edita por la Comisión Campurriana para la Historia del Pantano del Ebro.

BIBLIOGRAFÍA

Sobre el coste del embalse Revista de obras públicas nº 2240 http://ropdigital.ciccp.es/pdf/publico/1918/1918_tomoI_2240_01.pdf

La injusticia del pago por expropiación Revista de obras públicas nº 2579

http://ropdigital.ciccp.es/pdf/publico/1931/1931_tomoI_2579_02.pdf

Ruiz Gómez, Fernando, “El impacto del pantano del Ebro” Cuadernos de Campoo nº 6, 1996 http://www.vacarizu.es/drupal/articulo/el-impacto-del-pantano-del-ebro 

Ferrer Torío, Rafael y María Luisa Ruiz Bedia, María Luisa,  “El lago de Campoo”  Cuadernos de Campoo nº 20, 2000 http://www.vacarizu.es/drupal/articulo/el-lago-de-campoo-el-embalse-del-ebro 

Allende Valcuende, Jesús A., “ Arquitectura de compensación en el pantano del Ebro” Cuadernos de Campoo nº 26, 2001 http://www.vacarizu.es/drupal/articulo/arquitectura-de-compensacion-en-el-pantano-del-ebro 

Comisión Campurriana para la Historia del Pantano del Ebro, 2018.  “El Pantano del Ebro y el Puente Noguerol. Mirando al Futuro sin Olvidar el Pasado.” 

Revista Ontarada (Varios números) http://www.campoodeyuso.com/ontarada.html