Antes

La comarca que sufrió el impacto del embalse del Ebro se caracterizaba por salir adelante con una economía mixta provocada por la dureza del clima y la escasa productividad de la tierra.

Cada familia tenía que trabajar la tierra, cuidar el ganado, trabajar en las minas y en las fábricas y comerciar. No existía la especialización porque ninguna de las actividades laborales era capaz de cubrir todas las necesidades.

Gran parte de la tierra que acabó bajo el embalse estaba formada por turberas y afloramientos rocosos. Según los testimonios de los médicos de la época (1) si no fuera por las bajas temperaturas, el paludismo sería un serio problema. Las tierras cercanas al río Ebro eran las más fértiles mientras que las cercanas a los ríos Virga y Nava se anegaban con frecuencia. Por si esto no fuera suficiente los inviernos podían ser largos y con nieve abundante. 

Así era la tierra en la que hubo que buscarse el pan mientras fue posible.

LA GANADERÍA

Al igual que la agricultura, la ganadería era de subsistencia. Para  que fuera productiva era necesario mucho terreno y esto condicionó en gran medida los usos y costumbres de la gente y el modelado del paisaje.

Paradójicamente esa necesidad de tierras, debido a la baja productividad del suelo, venía dificultada por un marcado minifundismo fruto de las sucesivas reparticiones de tierras en las herencias. Todo esto provocó un uso intenso y muy regulado de los montes comunales (2)  como recurso imprescindible para alimentar y manejar el ganado. Administrar el uso de recursos comunes, mantener derechos de paso entres las fincas o definir con claridad el tipo de cerramientos era necesario para evitar conflictos y garantizar la viabilidad de la actividad ganadera. Este sistema de manejo tenía su origen en la Edad Media y cuando se construyó el embalse no había sufrido modificaciones sustanciales.

Cada familia tenía una cabaña variada que podía incluir vacas (de razas autóctonas), caballos, burros, ovejas, cabras y cerdos para así poder tener acceso a diferentes productos. Esto obligaba a que más del 60% de las tierras se dedicaran a pasto y que muchas de las tierras de cultivo se dedicaran a la obtención de forraje. 

LA AGRICULTURA

Cereales de invierno y leguminosas eran las principales especies a cultivar. Completan el cuadro las patatas y en ocasiones el lino para trenzar y poder fabricarse su propia ropa. En un clima tan frío no se escoge lo que se planta, se planta lo que resiste: especies capaces de soportar bajas temperaturas y que no se caracterizan por ser las más productivas.

Al igual que ocurría con la ganadería, el  minifundismo y la baja productividad del suelo marcan una actividad de subsistencia. La imposibilidad de obtener más tierras se intenta superar mediante un sistema de barbecho y rotación de cultivos y evitar así que la tierra se agoste. En las mejores tierras el beneficio obtenido era del 15% del total y en las peores del 10%. La variable duración de los inviernos y la permanencia de las nieves podían provocar años realmente difíciles.

Con los frutos de la tierra, de los animales y de los montes comunales se redondean los ingresos en molinos, ferias de ganado y con el intercambio constante con los pueblos vecinos. La artesanía, el transporte y la venta de crías son actividades imprescindibles. 

MINERÍA E INDUSTRIA

El primer texto en el que aparece la minería del carbón en Cantabria data del siglo XVIII y se refiere a la explotación de Las Rozas. La extracción tan temprana de lignito, un carbón de muy alta calidad, nos da una idea de la importancia de esta actividad en nuestra comarca. Al carbón hemos de sumar el cobre en La Población y Lanchares) y las arenas de sílice en Arija  que provocarán una gran escalada de importancia en la industria del vidrio española..

Los recursos minerales del subsuelo ofrecen una gran ventaja a esta comarca pero se enfrentan a una gran dificultad: las comunicaciones. El transporte encarecía mucho el precio final del producto por lo que para sacarle rendimiento económico hubo que buscar su aprovechamiento in situ. 

El carbón comenzaría siendo aprovechado en las ferrerías cercanas para pasar, a mediados del siglo XIX, a ser utilizado en las fábricas de vidrio. A finales de dicho siglo y principios del siguiente esta comarca se convertiría en el principal foco de producción de vidrio de España.

Los principales puestos de trabajo de las fábricas de vidrio requerían de cualificación y formación por lo que fueron ocupados por obreros franceses y belgas. Aún así se generaron numerosos puestos de trabajo tanto directos como indirectos. Por primera vez llegaron nóminas a los bolsillos de la gente. Aún así era insuficiente y no se abandonaron las actividades tradicionales que venían dando sustento a la población desde hacía siglos.

CONCLUSIÓN

Todo esto forjó un paisaje y una cultura. La familia, la comunidad e incluso la muerte estaban marcadas por unas condiciones difíciles. La lucha individual y los fuertes lazos colectivos eran la arquitectura humana imprescindible para la subsistencia.

Todo sería borrado por el agua

  1. 9 de noviembre: Reportaje de José Montero en El Cantábrico sobre el Pantano del Ebro. La salud pública, informes médicos https://www.arija.org/es/images/0/04/7469.pdf
  2. Bien comunal o procomún (De pro, ‘provecho’, y común) es el ordenamiento institucional que dicta que la propiedad está atribuida a un conjunto de personas en razón del lugar donde habitan y que tienen un régimen especial de enajenación y explotación. De esa forma, ninguna persona en concreto tiene un control exclusivo (monopolio) sobre el uso y disfrute de un recurso bajo el régimen de procomún. https://es.wikipedia.org/wiki/Bien_comunal

BIBLIOGRAFÍA

Confederación Hidrográfica del Ebro, Publicaciones Históricas. Revista de la Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro nº9 “Río y Páramo de la Virga” http://www.chebro.es/contenido.visualizar.do?idContenido=17585&idMenu=3480

Delgado Rodríguez, Santiago  – De Luis Ruiz , 2003, “La Minería en Campoo” , Julio Manuel Cuadernos de Campoo nº 33,  http://vacarizu.es/drupal/articulo/la-mineria-en-campoo-i

García Alonso, Manuel “Sobre el pastoreo en la Merindad de Campoo. Algunas evidencias de la arqueología del paisaje.” Cuadernos de Campoo nº 22, 2000, http://vacarizu.es/drupal/articulo/sobre-el-pastoreo-en-la-merindad-de-campoo-algunas-evidencias-de-la-arqueologia-del-paisaje

Gutiérrez Flores, Jesús. “Las formas de vida en Campoo en una economía rural de subsistencia (1850-1950)” Cuadernos de Campoo nº 23, 2001 http://vacarizu.es/drupal/articulo/las-formas-de-vida-en-campoo-en-una-economia-rural-de-subsistencia-1850-1950

Calderón Calderón, Basilio,  “La organización tradicional del espacio en Campoo”  Cuadernos de Campoo nº 9, 1997 http://vacarizu.es/drupal/articulo/la-organizacion-tradicional-del-espacio-en-campoo

Madoz, Pascual (1845-1850), Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, 16 tomos, Madrid: Establecimiento literario-tipográfico de P. Madoz y L. Sagasti. http://www.diccionariomadoz.com/
Revista Ontarada (Varios números) http://www.campoodeyuso.com/ontarada.html